NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD EN INTERNET
En muchas ocasiones nos hemos topado con
problemas de seguridad en internet ya que en referencia a esto han ocurrido
muchas situaciones no muy agradables, pero no todas son así ya que hay buenas. ¿Qué
puedo hacer para incrementar esos niveles de seguridad?
· Seguridad en la Red
Como regla de oro, debemos
evitar dar nuestros datos personales en Internet, excepto en aquellas páginas
en las que tengamos plena confianza. Por supuesto, esto incluye cualquier
información personal, familiar, financiera o de costumbres.
Absolutamente ningún banco nos
va a pedir nunca nuestro número de cuenta, DNI o tarjeta por Internet ni por
correo electrónico, por lo que NUNCA debemos facilitar estos datos si
supuestamente nuestro banco nos los pide. Además, si las claves de acceso son
ellos los que nos las generan y facilitan... ¿qué sentido tiene que luego nos
las pidan vía E-Mail?
Una medida muy interesante si
vamos a realizar compras por Internet es la de abrir una cuenta con su
correspondiente tarjeta exclusivamente para este fin. Esta cuenta la tendremos
siempre con el mínimo posible de efectivo, ingresando la cantidad precisa
cuando hagamos o tengamos previsto hacer alguna compra. Además, debemos dar
instrucciones a nuestro banco de que no hagan ningún traspaso de efectivo a
esta cuenta sin nuestra expresa autorización. Mejor aún es que esta cuenta la
abramos en alguna entidad bancaria en la que no tengamos ninguna otra cuenta.
También debemos vigilar mucho
el tipo de páginas en las que entramos, leer siempre los avisos legales y de
privacidad y, sobre todo, no descargar nada de ellas a no ser que estemos
totalmente seguros de lo que se trata.
Especial cuidado hay que tener
con los falsos avisos de seguridad, ya que en la inmensa mayoría de los casos
se trata cuando menos de algún adware (corresponde al conjunto de palabras
"Advertising" (Publicidad) idioma inglés y "Ware" de
Software (Programa), para referirse a sistemas de publicidad basados en
programación computacional).
Mención aparte merecen los
programas de intercambio (los conocidos programas P2P). Estos se han convertido
en una de las mayores vías de propagación de malware, sobre todo de troyanos.
La gran difusión de estos programas y la posibilidad de hacer llegar mediante
ellos un malware a cientos de miles o a millones de usuarios en unos pocos
minutos han hecho que se conviertan en el medio preferido por muchas mafias
dedicadas a delitos por Internet para instalar malware en nuestro equipo, que
después puedan utilizar para acceder a él y a los datos que contenga.
Claves, contraseñas y password.
Este es uno de los mayores
puntos flacos en nuestra seguridad.
Para empezar, tenemos la
costumbre de guardar nuestras claves y contraseñas en el ordenador, habilitando
incluso la opción de que algunos programas y páginas Web recuerden estas
contraseñas. Y entonces surge (al menos a mí me surge) la siguiente pregunta:
Si tengo una contraseña que voy a dejar al sistema que la recuerde... ¿para qué
quiero una contraseña? ¿No me sería más fácil acceder a estas tan solo con el
nombre de usuario?
Existen incluso algunos
programas que se nos muestran como el gran invento, que lo que hacen es
almacenar todas nuestras claves. Muy bien, si alguien quiere entrar en nuestro
sistema y enterarse de las claves, en vez de tener que averiguar varias, con
averiguar una solo tiene bastante.
Otro punto de gran importancia
es el tipo de claves que solemos utilizar.
Una clave, para ser
medianamente segura tiene que constar al menos de 8 dígitos alfanuméricos, a
ser posible mezclados números y letras, y si el programa nos lo permite,
mezclar mayúsculas y minúsculas, y por supuesto sin tener ninguna relación con
nosotros. A nivel seguridad de bien poco sirve poner el nombre de un familiar,
alguna fecha representativa o el nombre de nuestra mascota favorita. Pero
tampoco sirve de mucho una sucesión de letras o de números consecutivos en el
teclado.
La mayoría de los programas
para romper claves se basan en una serie da algoritmos preestablecidos sobre
las combinaciones más habituales a estudiar y mediante el método de la fuerza
bruta. Es decir, que a partir de un dato conocido (y a algunos se les
pueden introducir más de uno), empieza a generar una serie de combinaciones y a
ejecutar combinaciones que guarda en una base de datos. Estas combinaciones
están basadas en los criterios más usuales utilizados en las claves.

Bien, en primer lugar vamos a
ver unas normas básicas para crear una contraseña segura:
Lo que debemos
hacer:
- Una contraseña segura debe constar como mínimo de 6
caracteres (lo ideal es de 8 en adelante).
- Lo ideal es una secuencia aleatoria de números y
letras, utilizando tanto mayúsculas como minúsculas.
- Las contraseñas que nos vengan por defecto las
debemos cambiar inmediatamente.
- Es muy conveniente cambiar las contraseñas cada X
tiempo, dependiendo de la seguridad que necesitemos en ese sitio en concreto.
- A la hora de crear una contraseña numérica muchos
utilizan el sistema de pulsación, es decir, generar una contraseña
sin mirarla, simplemente por el movimiento de los dedos en el teclado numérico.
Este suele ser un buen sistema, ya que nos da una contraseña totalmente
aleatoria que a nosotros nos resulta fácil de volver a introducir, pero que
para otros entraña una gran dificultad.
- Windows tiene una opción de Recordar
contraseñas. Esta opción está bien para cosas sin importancia, pero NO debemos
utilizarla para aquellos accesos de carácter delicado, como cuentas de bancos,
organismos oficiales, compañías suministradoras y en general aquellos accesos
en los que sean capaces de proporcionar cualquier información sobre nosotros o
nuestro estado financiero.
Como ejemplo, una contraseña
segura sería esta: A4f862kp7916J

Lo que no debemos
hacer:

MUY IMPORTANTE: No
revelarle a nadie (por muy amigo/a que sea) nuestras contraseñas.
Un antimalware es una parte importante de la protección,
pero no lo es todo.
Para empezar, hay una cosa que todos deberíamos tener muy
presente: Ningún antimalware gratuito ofrece el mismo nivel de
protección que uno de pago, ni tan siquiera del mismo antivirus, en el que
realmente lo que estamos pagando es un servicio, no el programa,
que lo podemos bajar gratis de las Web del fabricante del mismo en versión
demo, con una validez de entre 30 y 40 días en cuanto a actualizaciones.
Un antivirus sin actualizarse diariamente por lo menos
dos o tres veces no sirve absolutamente para nada, salvo para
ocupar espacio, consumir recursos y darnos una falsa sensación de seguridad.

También he visto en muchas ocasiones quejarse de la
cantidad de mensajes que emiten algunos antivirus, e incluso preguntar cómo se
pueden quitar estos mensajes.
Les puedo asegurar que los programadores tienen
muchísimas cosas mejores que hacer que estar pensando en crear ventanitas para
incordiar al personal. Si los antimalware muestran esos mensajes es porque son
mensajes de alerta que cuando menos hay que leer. También nos quejamos en
muchas ocasiones de que si tal o cual antivirus ralentiza nuestro sistema.
Bien, debemos tener muy claro un concepto, todo antivirus que nos ofrezca
una protección medianamente alta va por fuerza a ralentizar nuestro sistema.
Ya depende de la eficacia en la gestión de recursos de este y la disponibilidad
de esos recursos que tengamos el que esta ralentización sea mayor o menor, pero
esta siempre va a existir.
- No
debes abrir correos electrónicos de remitentes desconocidos, y menos si se
encuentran en otros idiomas. Con frecuencia se trata de spam (correo
basura) y pueden contener archivos o documentos adjuntos con virus que
dañarían tu dispositivo.
- Con
rellenes formularios que te lleguen por correo electrónico, en especial
aquellos que te pidan datos personales. Cuidado con los correos de bancos
pidiéndote que confirmes una cuenta o un pago bancario. Siempre son
falsos.
- En
la cuenta de correo que utilices habitualmente no incluyas tu nombre y
apellidos, edad o fecha de nacimiento. Debes utilizar apodos, nombres
inventados o neutros. Carolina13@... No es una buena idea. Dice demasiado
sobre ti. Es preferible utilizar otros tipo gatonegro@...
- Puedes
tener varias cuentas de correo electrónico: una seria con tu nombre para
cuestiones “oficiales” y nada más, y otra como la que te aconsejamos para utilizar
habitualmente.
- La
contraseña de tu correo electrónico es muy importante. No la compartas con
nadie, y utiliza combinaciones de letras y números, utilizando alguna
mayúscula si puede ser.
- No
utilices siempre la misma contraseña para todo.
- No
debes seguir y reenviar las cadenas que se envían a través del correo
electrónico.
- Cuando
envíes un correo a varias personas al mismo tiempo, debes poner sus
direcciones en “copia oculta”, en el apartado “CCO”.
- En
internet la gente no siempre es quien dice ser. Es muy fácil engañar y
mentir y mucha gente lo hace. En especial aquellas personas que pueden
suponer un riesgo. No creas todo lo que te dicen.
- Te
aconsejamos no hablar con personas que no conozcas realmente en las salas
de chat públicas, del mismo modo que no te pondrías a charlar sobre tu
vida con un desconocido en la calle que además llevará el rostro cubierto.
- No
facilites en estas salas datos personas tuyos que permitan tu localización
o identificación: tus apellidos, tu dirección, el colegio o instituto en
el que estudias…
- Recuerda
que también debes respetar la privacidad de las personas que conoces. No
facilites tampoco datos de tus familiares o amigos.
- No
envíes fotografías tuyas a través de estas salas. No sabes realmente lo
que van a hacer con tus imágenes y donde pueden terminar siendo
distribuidas.
- Bloquea
a aquellas personas que se dirijan a ti de forma agresiva o hiriente, así
como a aquellas que envíen mensajes obscenos. No permitas que nadie te
trate mal. Dirígete a los demás con corrección y exige lo mismo.
- Si
alguien te insulta o amenaza es bueno copiar o guardar las conversaciones.
Pueden ser de utilidad mas adelante y, por supuesto, recuerda siempre que
puedes dirigirte al Centro de Seguridad en Internet: contacto@centrointernetsegura.es
- Te
recomendamos poner en tu perfil una imagen que no te identifique
directamente: un avatar o algo que te guste. -Tu perfil como menor de edad
debe ser siempre privado. Es muy importante.
- No
agregues a personas que no conozcas físicamente, y con las que mantengas
contacto regular. No sirve de nada tener un perfil privado si después
agregas a 200, 300 ó 400 personas.
- No
incluyas información personal relevante en tu perfil, que permita tu
localización o clara identificación. No indiques en qué centro escolar
estudias, ni qué días te vas de vacaciones fuera de tu casa, ni
información personal sobre la situación de tu familia.
- Recuerda
que también debes cuidar la privacidad de tus familiares y amigos, por lo
que no debes incluir información personal sobre ellos sin su conocimiento
y consentimiento.
- Cuidado
con las fotografías que subes. Aunque creas que sólo las van a ver tus
amigos, piensa que cualquiera de ellos podría llegar a copiarlas y colgar
alguna en otro sitio. Si cuelgas una fotografía debes pensar que puede
llegar a verla cualquier persona: padres, profesores, compañeros, etc.. y
que puede estar circulando durante años por la red.
- Antes
de subir una fotografía en la que aparezcan otras personas a tu lado,
debes comunicárselo y obtener su autorización.
- Debes
ser respetuoso/a cuando escribas en el muro de los demás, y debes exigir
lo mismo. Recuerda que las palabras “se las lleva el viento”, pero lo que
se escribe en internet permanece y es posible identificar al autor.
- No
participes en perfiles o grupos en los que se insulte, amenace o falte al
respeto a otras personas. Si encuentras uno de estos grupos debes
denunciarlo de forma anónima. Puedes hacerlo en la propia red social,
informando a través de la Línea de Denuncia anónima o directamente a las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

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